Chiriquí Crónica Roja

Posible negligencia médica que terminó con la muerte de un recién nacido en Barú

Actualmente, el caso está en manos del Ministerio Público quienes determinarán si hubo o no mal manejo del paciente en el Dionisio Arrocha.


Iván Saldaña
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Transcurría el 10 de diciembre de 2019 y sentimientos de alegría y dudas tocaron a la familia Lezcano-Sánchez en el distrito de Barú; nacería su cuarto hijo que, hasta ese momento esperaban que fuera sin complicaciones. La joven madre ingresó al hospital Dionisio Arrocha de Puerto Armuelles y luego, a las 12 de la medianoche fue trasladada al Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía.

Lo que no pensó que, el niño nacería prematuramente, dentro de la ambulancia, a la altura de Cuervito, mientras viajaban hacia David. El recién nacido, luego de llegar al centro hospitalario, demoró 13 días para que fuera entregado a sus padres.

Comienza la verdadera odisea que termina en muerte del niño

Pero la odisea de esta familia no terminaba aquí. El 10 de marzo del año en curso, Sebastián Yael, nombre del bebé, presentó problemas respiratorios y fue llevado de urgencia al Policentro Médico de Puerto Armuelles, donde le pusieron una mascarilla y lo enviaron a casa.

El 15 de marzo, volvieron con el niño, donde le aplicaron tres mascarillas y le recetaron medicamentos; lo enviaron a casa, pero según sus padres, nunca vieron mejoría.

El menor recibió la atención en el hospital de Barú, hasta su traslado y muerte en David.


Javier Lezcano, padre de niño, relata a este medio que, el 19 de marzo, viendo que no había mejoría, decidieron llevarlo al hospital Dionisio Arrocha de Puerto Armuelles; dónde decidieron aplicarle cuatro mascarillas y los pediatras recomendaron enviarlo a casa.

“Tuve una discusión con el pediatra, le dije que cómo era posible que no le hacían ningún examen al niño, después de tantos días y fue, cuando le hicieron una prueba de sangre y exámenes, que determinó Bronquiolitis”, narra Lezcano.

El sufrimiento no terminaba. “El 20 de marzo cuando vi al niño tenía la mano morada, lo toqué y sentí como algo que iba a explotar, continué tocando hacia arriba del brazo y para sorpresa mía, no le habían quitado el torniquete, desde el momento que le habían sacado la sangre. Lo primero que hice fue quitarle esa liga y llamar a las doctoras y enfermeras, pero ninguna recuerda haber dejado eso en el brazo de mi hijo”, continuó narrando.

El padre viendo las condiciones del infante, pidió traslado a David; pero no le hacían caso. “Recuerdo que, la noche del 22 de marzo, mi esposa me llamó, diciéndome que el niño no podía respirar y sabe que le decían las enfermeras: ‘oye muchacha que lloras, si el niño está bien, mira que está respirando”.

“Mi esposa a la 1 de la madrugada del 23 de marzo salió varias veces a buscar a las doctoras y ninguna estaba, era para que viera la condición bebé, y la última vez, le dijeron que la doctora había dejado por escrito, sin ver al paciente, lo que tenían que hacer”, lamentó Lezcano.

Según Javier, llegó a las 6 de la mañana y “exigí por recomendación de otro médico, cuñado mío, que le pidiera a las doctoras que, lo entubaran y me trasladaran al bebé al hospital Obaldía, si eso no se hacía, el niño moriría”.

“A las 7:37 de la mañana se hizo el traslado, pero en una incubadora con oxígeno, pero en Gariché quedó sin oxígeno el tanque y ni la enfermera, ni la médico interno sabían cambiar la manguera y poner el otro tanque. La médico dijo; yo no estudié para cambiar tanque de oxígeno. Fue como media hora en la lucha para cambiar el tanque y continuar hasta David”, denunció a este medio, el doliente padre.

Cuando llegaron al hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, el niño fue entubado como inicialmente se recomendó, pero 15 minutos después presentó un paro respiratorio y casi seguido un paro cardíaco, culminando con la muerte del infante, la mañana de ese 23 de marzo.

Actualmente, el cuerpo del menor se encuentra aún en manos del Ministerio Público, en espera del examen de necropsia.

Los padres Javier Lezcano y Yamileth Sánchez, tienen una denuncia por supuesta negligencia médica en el hospital de Puerto Armuelles y esperan que el Ministerio Público investigue a profundidad, porque hoy pudo ser su hijo, mañana pueden ser otros infantes, aseguran los dolidos padres, quienes, también afirman que irán hasta las últimas consecuencias, para que esto no se repita.

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