Opinión

LA HISTORIA, ESCRITA CON TINTA, CONTIENE LOS FUNDAMENTOS ACADÉMICOS CIENTÍFICOS DE LA GENÉTICA HUMANA EN PANAMÁ

Artículo en ocasión del Día Mundial del ADN, 25 de abril.


Por Oriana Irina Batista C.

Genetista molecular humana y genetista clínica molecular

oriana.batista@unachi.ac.pa

El Centro Gendiagnostik, SA desde el 2009 hasta el 2020 ofreció de forma continua diferentes categorías de pruebas genéticas, las cuales incluyeron identificación humana, principalmente, las pruebas de paternidad. En los primeros años de nuestro establecimiento, una mujer en edad reproductiva, solicitó al Centro Gendiagnostik, SA una prueba de paternidad para sus dos primeras hijas y el resultado arrojó que tenían padres biológicos diferentes. La mujer se entristeció al ver los resultados y me solicitó que repitiera el examen para la niña, de mayor edad, utilizando una muestra de su primera pareja. Realizamos la prueba y el resultado demostró que la niña de mayor edad era hija biológica de su primera pareja. Esta primera pareja, también, estuvo muy desilusionado y desconcertado al conocer el resultado debido a que él había realizado la prueba de paternidad en un laboratorio clínico nacional y el resultado reveló que él no era el padre biológico. Ante estos resultados contradictorios en diferentes laboratorios, se decidió confirmar el resultado con un laboratorio de referencia de Estados Unidos, el cual es una entidad acreditada y con mucha trayectoria, y el resultado fue similar al que se obtuvo en el Centro Gendiagnostik, SA. Lamentablemente, el resultado de la prueba realizada en el laboratorio clínico, constituyó una de las razones por las cuales la pareja se separó y tomaron caminos diferentes. Afortunadamente, esta pareja, cuyo amor no terminó, se dieron una segunda oportunidad, y en el intento de formalizar su relación y familia, encontraron al Centro Gendiagnostik, SA, el cual logró aclarar aquella duda existente por más de tres años. Los laboratorios de genética deben funcionar para contribuir a proveer bienestar y calidad de vida a la población a través de resultados oportunos y confiables. ¿Están las autoridades y entidades que rigen la ciencia y la tecnología, las que forman nuevos profesionales, así como, las que regulan el ejercicio de las profesiones, relacionadas con la genética humana, propiciando el correcto desarrollo de la genética humana y protegiendo a los especialistas? ¿Se están liberando resultados confiables? ¿Es mejor enviar las pruebas al extranjero en lugar de facilitar el desarrollo de los laboratorios especializados ya existentes? Todas estas preguntas me las formulo hoy, en torno al Día Mundial del ADN.

El grupo de genetistas humanos, residente en Panamá, somos testigos que las pruebas de genética humana son realizadas, mayormente, por profesionales de las ciencias biológicas con especializaciones en genética humana, entre ellas: la genética molecular humana, la genética clínica molecular, la citogenética, la citogenética molecular y la bioquímica genética. Después del desarrollo del proyecto del genoma humano (1991-2005) se han asociado a la genética humana otras ciencias tales como la genómica, la transcriptómica y otras ramas afines, en las cuales el profesional especializado en biología sigue ejerciendo dentro de su campo laboral.

La Resolución No.2 del 25 de mayo de 1998, Gaceta Oficial No 23,565, por la cual se reconoce la carrera de técnico en genética humana, avala en Panamá, el ejercicio de la profesión de la genética humana por parte de los profesionales de las ciencias biológicas. Deseamos hacer énfasis que esta resolución fue establecida, aproximadamente 20 años después que la Ley No 74 del 19 de septiembre de 1978 que reglamenta la profesión del laboratorista clínico, la cual fue modificada en 1983. Claramente, a pesar que la resolución No2, en mención, fue establecida, dos décadas después, no se estipuló a los profesionales de tecnología médica como candidatos para realizar las pruebas de genética humana. En resumen, el pensúm académico de la mayoría de los biólogos de nuestro país está acorde con el contenido y destrezas requeridos para continuar haciendo especialidades para ejercer la profesión de genetista humano en cualquiera de sus aplicaciones: investigación, diagnóstico genético, innovación, dirección y administración, etc.

Adicionalmente, hacemos constar que en los países desarrollados forman parte de los científicos que realizan las pruebas de genética los bioquímicos y patólogos, lo cual favorece la inderdisciplinariedad que debe caracterizar estas ciencias avanzadas. También, si un profesional graduado en el área de medicina (médico) desea hacer diagnóstico genético deberá someterse a un doctorado (Ph.D) o un entrenamiento posdoctoral para lograr las competencias científicas aplicadas, mediante la genética, a la salud. Es sabio evaluar y considerar los comportamientos y tendencias mundiales para no cometer errores o perjudicar el desarrollo de un área científica con tanta pertinencia, aplicación y actualidad como lo es la genética humana.

La resolución No2 del 25 de mayo fue motivada por el doctor en medicina John Ward, especialista en genética humana, ante la necesidad de formar nuevo capital humano para realizar las pruebas de genética humana en la Caja del Seguro Social (CSS). El legado del doctor Ward, no solamente constituye un fundamento legal para el inicio del desarrollo de la genética humana en Panamá, sino también, una postura académica correcta para el crecimiento y evolución de dicha ciencia. En mi condición de científica especialista en genética humana, en genética molecular humana y en genética clínica molecular logrado mediante programas académicos de maestría en la Universidad de Costa Rica; de doctorado en la Universidad de Halle-Wittenberg, Alemania; y un entrenamiento posdoctoral, con énfasis en diagnóstico genético, en la Universidad de Boston, Estados Unidos, respectivamente, puedo evaluar con base, además, de una exhaustiva revisión de las leyes y los reglamentos asociados al ejercicio de la profesión de genética humana, desde el 2006, que la postura del Dr. Ward, sin duda alguna, siguió las tendencias de los países con mayor evolución en el área de genética humana, entre ellos, los 16 países de la Comunidad Europea, así como Estados Unidos, entre otros. Los profesionales científicos formados en genética humana en Panamá y, más recientemente, en Europa y Estados Unidos solicitamos respeto y consideración para que el campo científico de la genética humana se siga desarrollando con aquellos estándares académicos que garantizan la rigurosidad y el buen ejercicio de dicha profesión. Como grupo, también, velaremos para que el crecimiento de la genética humana continúe, no se infrinja el cumplimiento de la resolución No2 del 20 de mayo de 1998 y, por el contrario, contribuiremos a que esta resolución se actualice ya que han pasado más de 20 años de su promulgación, pero aún contiene el fundamento académico legal establecido, mundialmente, e implícito en la clasificación de las ciencias establecida por la UNESCO.

En Panamá, no conocemos ningún otro recurso legal por el cual se pueda asignar una idoneidad científica en el área de genética humana. La UNESCO, también, clasifica a la genética como disciplina de las Ciencias Biológicas. Desde mediados de la década del siglo pasado, después de la dilucidación de la estructura del ADN, y gracias al desarrollo de múltiples proyectos, por científicos y clínicos, asociados a la genética humana, se ha aclarado y ampliado el panorama de las aplicaciones de la genética a otros campos. Hoy en día, no puede haber duda de las importantes contribuciones de la genética humana a la medicina y, es la razón, por la cual los centros e institutos de genética humana ocupan un importante lugar en las facultades de medicina de diferentes universidades a las que he tenido la oportunidad de visitar en la Comunidad Europea y en Estados Unidos.

De lo anterior se infiere que mientras que en Panamá no exista un colegio organizado de genetistas que apliquen su conocimiento a la salud humana, como si ocurre en países desarrollados, sigue correspondiendo al Consejo Técnico de Salud (MINSA) el otorgamiento de idoneidades a los genetistas humanos científicos, con base en la Resolución No2 del 25 de mayo de 1998. Dichas idoneidades podrían variar solamente en el grado académico logrado por los aspirantes y tal como lo contempla la resolución no podrán ser excluidos los profesionales de las ciencias biológicas.

Finalmente, concluyo señalando que considerar la historia y respetar los fundamentos académicos establecidos, en Panamá, desde 1998, por profesionales versados en genética humana y, recientemente, avalados por nuevo personal formado en dicha línea del saber, constituye un paso fundamental y sabio para que la comunidad se beneficie de esta ciencia. Con esta última reflexión recuerdo la moraleja enseñada por uno de mis profesores de la escuela secundaria, Pedro Montenegro, al impedirnos escribir con lápiz en todos los quices: “La historia se escribe con tinta”. No omitamos, ni tratemos de borrar la historia, escrita con tinta, y reconozcamos, con sabiduría, que las idoneidades deben obtenerse con base en competencias académicas.

Mientras que, mundialmente, equipos interdisciplinarios celebran hoy, 25 de abril, el Día Mundial del ADN, en Panamá, grupos de científicos nos vemos obligados a defender, categóricamente, que un laboratorio clínico no es igual que un laboratorio especializado de genética humana y, por ello, las múltiples reacciones de diferentes colegios y grupos en contra del borrador del proyecto de ley 944, que regula el ejercicio de la profesión del tecnólogo médico de la República de Panamá y dicta otras disposiciones, el cual está, actualmente, en evaluación en la Asamblea Nacional. En un laboratorio de genética humana trabaja un equipo interdisciplinario y parte de las funciones del especialista, formado mediante programas académicos formales en esta línea, consiste en dirigir dicho laboratorio, ya sea en un centro, instituto u otra unidad organizativa.

Compartir

RELACIONADOS

Proyecto de tortugas marinas playa La Barqueta

Por un mejor año escolar 2020

¿Era necesario unirnos a Colombia después de nuestra Independencia?

Comentarios cerrados.